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Emergencia general abordo

23 de Enero de 2017, 3:12 a.m., Mar Caribe.

Estamos de camino a Jamaica, dos noches y un día en alta mar; estoy listo para dormir y como de costumbre, pongo a reproducir toda la música en mi teléfono junto a la almohada.

Quedarme dormido es una batalla de todos los días; cierro mis ojos y mi mente empieza a cantar e imaginar a la vez hasta quedar en trance (ese momento donde no estás completamente dormido ni despierto).

Derrepente mi subconsciente percibe cuatro pitidos cortos haciéndome despertar, aunque no estoy del todo consciente de lo que pasa; escucho tres cortos pitidos más y el que no quería escuchar, se hace presente... el pitido largo, que me confirmaba que acababa de escuchar la alarma general de emergencia.

- es de madrugada, estamos en el mar, no puede ser un simulacro (puesto que solo se hacen estando en puerto) - pensé - habremos chocado? Se habrá incendiado el cuarto de máquinas? Se está inundando el barco? - muchas cosas vienen a la cabeza en un segundo, y a la vez te olvidas de muchas otras... allí te das cuenta del valor de tu vida sobre cualquier valor material que puedas poseer.


Me levanté de un salto y miré quienes de mis compañeros de cabina estaban durmiendo; solo había uno. Rápido, sin pensarlo, lo desperté y lo puse al tanto - tenemos que cambiarnos, tomar el chaleco e ir a nuestros puestos, acaba de sonar la alarma de emergencia -. Rápido, mi compañero tomó acción y empezó a alistarse al igual que yo; estábamos atónitos; estabamos bajo este riesgo desde que subimos al barco, pero nunca pensamos que podría ocurrir. Esto estaba pasando.

Fue increíble que olvidamos todos los bienes que teníamos: teléfonos, carteras, consolas, joyas... lo que importaba era salir lo más pronto posible de la cabina y salvar nuestras vidas y la de los demás.

Segundos antes de salir por la puerta, mi compañero me pregunta si en verdad sonó la alarma de emergencia general; quería asegurarse una vez más de que no estaba ocurriendo, pero yo escuché claro los 7 sonidos cortos y 1 sonido largo; tal y como suena en cada simulacro. - - le confirmé - yo escuché la alarma - y al ver la preocupación de él, sentí que debía guardar la calma; y fue allí donde escuché mi teléfono reprodiciendo música aún. -¡Espera! - le dije - solo falta que... - Por supuesto! Era una probabilidad muy grande! Quizá más grande que el barco tuviese una emergencia grave.

En la rapidéz del pensamiento recordé que para un simulacro grabé en una nota de voz la señal de emergencia para poder compartirla con amigos y compañeros fuera del barco. También recordé que varias veces, al reproducir toda la música en mi teléfono celular, me había reproducido algunas notas de voz que tenía guardadas... - yo tengo el sonido de la alarma de emergencia en mi teléfono - le dije recobrando casi por completo la tranquilidad. Abrí la puerta y salí al pasillo a ver si los demás habían tomado acción al respecto, pero como siempre, el pasillo estaba solo a esa hora; pero quizá nadie había logrado escuchar. Entonces fuí directo a mi teléfono y reproduje la pista anterior... wualá! Los sonidos de la señal empezaron a sonar! Todo había sido una falsa alarma en la cabina.

Mi compañero no sabía si reirse o enojarse, pero yo estaba muerto de risa... Al menos con eso confirmé que mi mente está preparada para una emergencia, incluso si estoy durmiendo. Ahora solo queda un recuerdo de lo que pasó; un verdadero simulacro.

1 comentario:

  1. Ha de haber sido traumante la experiencia, me llama la atención el poder trabajar en barcos, ¿me recomiendas hacerlo? ¿podrías publicar un post de cómo trabajar en barcos y cómo es la vida trabajando allí? estaré muy agradecido

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