| |

Pasión Colegial (Cap. 6)

Cuando Santiago y Armando se disponían a volver a sus casas llegaron los compañeros que se habían unido a la pelea, al lugar del parque donde estaban ellos. Se juntaron y empezaron a hablar acerca de la pelea, revanando entre ellos al mencionar escenas y burlarse de ellos mismos.

Después de un rato dejaron el revane y las risadas y Elías hizo mención que esa noche irían a bailar, que si gustaban unirse se irían a las 8 p.m juntos, a lo que Santi y Mando acordaron ir.



Estando ya todos en la disco se tomaban unas cervezas frías para entrar en ambiente y después se animaron a buscar una soltera cada quien. Todo el grupo se dispersó cada cual a la chica que mejor le parecía; algunos de ellos atinaron a la primera y otros eran rechazados. A algunos les salió el novio de la chica que se disponían ligar, pero sin ganas de pleito se disculpaban y buscaban otra hasta que por fin tenían con quien bailar y disfrutar la noche. Santiago por su parte se quedó sentado tomando de a poco su cerveza mientras estaba perdido en el pensamiento.

La música resonaba en el lugar a todo volumen, las luces de colores revoloteaban el lugar iluminando escasamente el interior de la discoteca.
- ¿Tú no bailas? - le preguntó una chica que se acomodaba al par de él y pedía un refresco al bartender.
- ¿Perdón? - respondía Santiago tras regresar de su pensamiento siendo consciente que la chica le habló pero no entendió lo que le dijo.
- Que si vienes solo, ¿no bailas? - preguntó ella nuevamente mientras sacaba el dinero de su monedero para pagar el refresco.
- ah! si ando solo... bueno, en realidad no tan solo; ando con amigos, pero todos varones y con ellos no bailaré.
- eso suena razonable - dijo ella riendo mientras intentaba destapar el refresco en botella desechable que había comprado, pero la tapa estaba muy pegada y no podía destaparlo.
- ¿te ayudo?
- si, gracias - dijo ella dándole la botella, la cual Santiago hizo una mueca de no poder destaparla
- está dura ¿verdad?
- qué va! - alardeó él - solo bromeo - y de una sola logró abrirla y se la devolvió - ¿no tomas alcohol?
- si, pero hoy solo ando con mi prima y nos prometinos no tomar, si andubieramos todo el grupo de amigas sí.
- genial, pero con respecto a bailar no prometieron nada ¿o si?
- sólo que nos divertiríamos
- entonces que ¿bailamos?
- por supuesto.

Empezaron los dos a bailar y conversar mientras lo hacían. Se divertían enmedio de pasos torpes bailando salsa, ya que Santi no sabía bailar ese ritmo, pero le valía hacer el parapeto con tal de divertirse. Disfrutaban bailando otros ritmos mientras conversaban y se conocían. Cuando ya faltaban a penas minutos para las 12 de la media noche, Santiago ofreció salir fuera con ella con la excusa de tomar aire y refrescarse un poco. Una vez estando fuera el tema de conversación empezó a cambiar y Santi empezó a seducirla.

No es que la chica fuese fácil o estuviese predispuesta, tampoco se le podía mal llamar regalada, sino que Santiago sabía cómo conseguir lo que quería cuando lo quería; eso al menos tratándose de chicas.

Caminaron hasta detrás de la discoteca donde Santi ya sabía de antemano que era un buen lugar para lo que venía, pues no era la primera vez que lo hacía allí. Cuando por fin estaban detrás de la disco donde había una galera con un mueble, se acomodaron iluminando con sus celulares, pues el lugar estaba oscuro por lo cual Santiago sabía que nadie llegaba allí de noche.
Guardaron sus celulares y en un segundo Santiago se encontraba ya besando los ricos labios de la chica que conoció esa noche, a quien le hizo muchas preguntas acerca de ella, excepto el nombre, pero ahora era lo de menos; además él sabía que en dos días, por mucho, no volvería a saber de ella, puesto que no pensaba pedirle el número o al menos no pensaba llamarla después en caso de obtenerlo.

Santi la besaba y acariciaba con mucha pasión sabiendo que sería su única oportunidad con esa chica. La desnudaba lentamente rosándole el cuerpo mientras sus labios besaban el cuerpo que empezaba a vestirse en pura desnudez. Por horas disfrutaron el placer de sus cuerpos en la oscuridad de la noche con un fondo musical nada romántico.
Habiendo terminado se quedaron en el sofá, ella sentada y Santi recostado en las piernas de ella. El silencio por parte de los dos hacía incómodo el momento, pero se limitaban a decir una que otra cosa para volver a quedar en silencio escuchando las canciones que sonaban dentro.

Entonces el celular de la chica timbró al recibir un mensaje, ella lo sacó y lo leyó << ¿dónde estás? ya es hora de irnos >>. Era un mensaje de su prima, lo cual le hizo ver la hora; 3:02 de la madrugada. Volvieron a vestirse y caminaron a la entrada de la disco, donde venía saliendo la prima de la chica, acompañada por Armando, con quien había bailado y pasado la noche en la discoteca. Al verse los dos amigos se ofrecieron a acompañarlas hasta la casa de la chica con la que estuvo Armando. Ellas aceptaron, puesto que debían caminar al menos tres cuadras para llegar, y habiéndolas acompañado hasta la casa se despidieron; Santiago sin preguntar nombres ni teléfonos. Luego los dos amigos regresaron a la disco a esperar a sus compañeros y a tomarse otra cerveza fría, ya que no habían tomado mucho.

Lée aquí el capítulo anterior.

Lée aquí el primer capítulo.

Síguenos en Facebook y entérate de todo el contenido nuevo.

Referencias: PASIÓN COLEGIAL, AVANCES DE PASIÓN COLEGIAL, HISTORIA COMPLETA DE PASIÓN COLEGIAL, LIBRO COMPLETO DE PASIÓN COLEGIAL, CAPÍTULO 6 DE PASIÓN COLEGIAL, PDF, LIBRO PDF PASIÓN COLEGIAL, HISTORIA GRATIS DE PASIÓN COLEGIAL, HISTORIAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor evita comentarios fuera del tema. Si necesitas ayuda con algo fuera de tema hazlo en Solicitar Ayuda. Agradecemos tus comentarios :)